| Rotterdam
no es sólo un símbolo de recuperación
económica de la posguerra y ofrece mucho más
que muelles y zonas industriales de frenética actividad.
La ciudad se ha ido conviertiendo en uno de los centros
culturales de mayor peso de Holanda. Aunque tras la guerra
era poco más que un montón de escombros,
Rotterdam posee ahora una de las universidades más
importantes del país, un parque con interesantes
museos en su interior y un gran zoológico.
Uno de los mayores atractivos de la ciudad es su puerto,
que se cuenta entre los más grandes del mundo.
Varias agencias organizan a diario visitas a la zona
portuaria, donde se ven los muelles de contenedores,
los astilleros y los diques secos. Una de estas visitas,
que pueden durar hora y media, se pueden contratar con
Spido Tour.
A comienzos de septiembre se celebran los World
Port Days, acontecimiento que atrae a los deseosos
de admirar numerosos tipos de barcos.
|