| En primavera,
cuando toda Sevilla huele a azahar, con sólo una
o dos semanas de intervalo, tiene lugar las dos fiestas
más impresionantes del año; la Semana Santa,
de fama universal por sus tradicionales procesiones, y
la Feria con todo el folclore flamenco.
Semana Santa
Es una simbosis entre arte, espiritualidad y pasión.
Su origen se remonta al s. XVI en que la Iglesia deseosa
de incrementar la fe trató de acercar al pueblo
el misterio de la pasión de Jesucristo de un
modo más palpable y humano. Encargaron a imagineros
figuras que representaran la pasión con tal fuerza
que hicieran comprender el dolor y la resignación.
Estas figuras desfilan por la ciudad a hombros de los
“costaleros”, dando la impresión
que la figuras caminan entre la muchedumbre.
Feria de Abril
Su origen es el de una popular feria de ganado, que
aunque sigue celebrandose ha cedido protagonismo a lo
que hoy es un espectáculo de folclore y alegría.
El escenario lo constituye una efímera ciudad
con numerosas casetas de lona alineadas en calles adonaras
por flores, banderines y farollilos de papel.
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